El lunes día 1, nos fuimos de vacaciones a
Lanzarote. Yo me lo pasé muy bien comiendo todo el rato, y es que por lo visto ir de vacaciones es ir a comer..., yo
creía que era ir a la playa y jugar con la arena, pero esa no la vimos ni de casualidad.
Por lo visto hacía mal tiempo, y el agua de la piscina estaba fría para bañarse, y como hacía
frío para bañarse pues también para ir a la playa, así que nos dedicamos todo el
día a comer y comer.
Me daban un trozo de barra de pan y yo
migita a
migita me lo iba comiendo dejando la corteza que estaba más dura. También me gustaban mucho los purés que
hacían en el hotel, me
comía uno a
mediodía y otro por la noche, y pan, y más pan, así vine yo de redonda.
Hicimos alguna excursión, aunque yo no me enteré mucho ya que estaba durmiendo y la única que hice despierta
fué la de la subida a
Timanfaya y esta también me la perdí porque la hice pegada a la teta de mamá, a mi me importan poco los volcanes, pero la
tetita de mamá con lo rica que está como para dejarla....
También me gustó mucho el avión, que me lo recorrí de arriba a abajo, viendo toda aquella gente que estaba sentada a los lados del pasillo.
Creo que lo vamos a repetir, pero la próxima vez a ver si tenemos mejor tiempo y juego por
fín con la arena de la playa y con el flotador.